¿CUÁL ES LA LABOR DEL FARMACÉUTICO EN LA OFICINA DE FARMACIA?. Complementariedad de funciones

En el día a día de la atención al público en la oficina de farmacia se nos presenta muy frecuentemente el siguiente problema. Un médico prescribe una forma farmacéutica (jarabe, comprimido, sobres…) que al paciente resulta que no le gusta o incluso rechaza. Esto a parte de suponer un problema para el cumplimiento de la pauta posológica, es un verdadero problema para el profesional farmacéutico, pues si no se especifica le puede suponer una penalización económica si, a pesar de ser la que viene usando el paciente, se dispensa la que no sea de menor precio en unos casos o si existieran otras formas farmacéuticas en otros, en función del organismo al que pertenece la receta. Cabe entonces preguntarse; ¿por qué no establecer un diálogo con el paciente y dispensar la que mejor acepte o indique él mismo?. Siempre bajo mi punto de vista, esto no puede ser así básicamente por varios aspectos:

1. Existen varios principios activos cuya vía de administración les hace susceptibles de producir unas u otras reacciones adversas (no es la primera consulta al respecto sobre los AINE´s; el diclofenaco en supositorios es susceptible de producir prácticamente las mismas alteraciones gastrointestinales en supositorios o inyectado que por vía oral). Esto no debería ser un problema porque serían inmediatamente detectadas por el farmacéutico (pues es el especialista en este aspecto).

2. El verdadero problema es que la vía de administración también les hace susceptibles de ser usados para una u otra indicación, en cuyo caso el único especialista es el médico. Especialmente en estos últimos años tan difíciles para el sistema sanitario español, todos los profesionales que lo integran están siendo sometidos, en un sentido u otro, a una gran presión, por lo que en muchas ocasiones el médico no dispone del tiempo necesario para explicar al paciente qué le ha sido prescrito y por qué. Además aún hoy, determinados grupos sociales no están en condiciones de entender todas las variables a tener en cuenta en el acto de la prescripción. Es tarea del farmacéutico asegurarse que entiende cómo debe tomar ese (o esos) medicamento/s. Es decir, el paciente no siempre tiene capacidad (ni debe tenerla, de la misma manera que yo no debo tener conocimientos de ingeniería para comprar una vivienda) de entender qué y por qué se le ha prescrito. Pongo a continuación varios ejemplos:

a) El caso quizás mejor conocido es el del Minoxidilo; es un fármaco vasodilatador directo cuyo mecanismo, en resumidas cuentas, se centra en la apertura de los canales de potasio. Sus indicaciones son hipertensión arterial grave, insuficiencia cardiaca grave y alopecia androgénica. Evidentemente, si lo que queremos es exacerbar la reacción adversa mas célebre (hipertricosis) porque buscamos la última de las aplicaciones terapéuticas mencionadas, no es tarea del farmacéutico haber decidido si podemos dárselo por vía oral o tópica. Es tarea exclusiva del médico especialista prescriptor, dermatólogo, vascular o cardiólogo.

b) Alprostadilo, es la Prostaglandina E1. Por inyección intracavernosa se usaba para la disfunción eréctil, sobre todo hasta la aparición de los inhibidores de la fosfodiesterasa; sildenafilo, vardenafilo y tadalafilo. Sin embargo, iv se usa en cardiopatía congénita cianótica y para el síndrome de Raynaud. Otro ejemplos de derivados de prostaglandina lo tenemos en Dinoprostona (PGE2), que p.o o i.v se usa para inducir el parto, y en forma de inserto vaginal o gel para acelerar la maduración del cuello uterino.

c) Nitroglicerina; por vía sublingual se usa para el ataque anginoso agudo, i.v se usa mejorar la congestión pulmonar, disminuir la isquemia y delimitar el tamaño de la zona necrosada y en forma de parches transdérmicos se usa para prevenir la angina.

3. En fármacos de margen terapéutico estrecho, como fenitoína (10-20 µg/ml), digoxina (0,8-2 ng/ml), litio (0,7-1,5 mmol/L), etc., las características farmacocinéticas pueden hacer que las concentraciones plasmáticas varíen de manera diferente en función de la vía (aunque eso sí lo tenemos en cuenta y en ese campo sí somos expertos). Todo ello, en mi opinión, viene a confirmar que lo mas probable es que, en muchos casos, habría que hacer un reajuste de la dosis, lo cual, no cabe duda en esto, vuelve a ser tarea del médico especialista.

En definitiva, se trata pues de que todos entendamos que dada la complejidad de la tarea y la multitud de factores que hay que tener en cuenta, el trabajo del médico no puede ser sustituido por el farmacéutico ni viceversa. De la misma forma que no sería entendible que ni siquiera medicamentos comunes fueran dispensados por el médico especialista, pues el verdadero especialista del medicamento, el que realmente conoce a fondo las interacciones, reacciones adversas y contraindicaciones de cada fármaco (INCLUSO AQUELLOS, QUE SON PRESCRITOS PARA UN MISMO PACIENTE, pero pertenecen a grupos terapéuticos distintos y son destinados a dolencias distintas por médicos especialistas distintos, de diferentes especialidades) es el FARMACÉUTICO. Es sabido por todos que la actividad de un fármaco puede verse afectada por múltiples factores, la ingestión de plantas medicinales, por ejemplo, o incluso por la alimentación y en eso es imprescindible la labor y el conocimiento farmacéuticos. Las tareas del médico como prescriptor y del farmacéutico como dispensador no son antagonistas o solapables, son complementarias.

FITOTERAPIA; EL PRINCIPIO DE LOS PRINCIPIOS ACTIVOS

Ha existido y existe, aunque probablemente dejará de existir, controversia sobre cómo tratar desde el punto de vista científico, económico y legislativo las plantas medicinales. Desde hace ya algunos años se ha dado un gran paso, pues sí que se le da la importancia que requiere a este campo.

No obstante, aún hoy, en determinadas consultas médicas y oficinas de farmacia existe la idea erronea de que las plantas medicinales son inocuas. Todos sabemos que las plantas contienen multitud de principios activos, por tanto es lógico y fácil asumir que son susceptibles de provocar interacciones con los medicamentos de síntesis (el mas conocido es el caso de la Hierba de San Juan, pero existen otros muchos que dentro de poco publicaré aquí).

En este sentido, quiero aportar un resúmen del trabajo de varios años que concluyó con la obtención y aislamiento de tres principios activos con actividad anti VIH con ausencia de citotoxicidad in vitro. Al final del mismo encontrareis un enlace para verlo todo de manera gráfica.

Objetivos:

El objetivo de este estudio ha sido aislar e identificar moléculas de plantas medicinales de españolas capaces de mostrar actividad contra VIH. Para ello se hizo un screening de 60 especies del Norte de Madrid, Norte de Castilla-La Mancha y Sur de Ávila, encontrándose que la especie mas interesante fue Artemisia glutinosa (J. Gay.) cuyo sinónimo es Artemisia campestris L. subsp. glutinosa (J. Gay ex Besser) Batt.

Metodología:

Partiendo de extractos alcohólicos y acuosos se encontró que los mas activos fueron los primeros. Mediante el ensayo de células MTT que nos da información de actividad del extracto en células infectadas/no infectadas se fue centrando la búsqueda hacia los mas activos menos tóxicos. Posteriormente se fueron purificando los extractos mediante columnas de sephadex LH 20 (exclusión molecular), diaion HP-20(intercambio catiónico) y sílice (adsorción). Se analizó el mecanismo de acción de los compuestos mas activos con virus recombinantes (NL4.3 Luc, NL4.3 pseudotipado con VSV y con la envuelta del VIH) y análisis de actividad luciferasa.

Resultados:

El resultado fue la identificación de tres flavanonas que mostraron ser activas contra VIH por inhibición de la transcriptasa inversa mediante PCR. Los resultados de viabilidad fueron del 72% al 93%.

Discusión: Artemisia glutinosa ha sido usada tradicionalmente como cosmética, digestivo y antihelmíntico. En este trabajo se expone por primera vez su uso como antiviral, inhibiendo el desarrollo del virus por medio de mecanismos poco frecuentes para otros tipos de componentes biológicos en plantas medicinales. Mostró tener una actividad anti RT comparable o incluso superior a la Zidovudina

Conclusiones:

Se encontaron tres trihidroxiflavanonas que inhiben RT y que no presentan citotoxicidad por medio de fraccionamiento en columna biodirigido por ensayo MTT.

https://farmaciasml.files.wordpress.com/2011/12/congreso-power.pdf

¡¡Hola a todos!!

Bienvenidos a mi blog personal. Todo tipo de críticas sobre éste o sobre los artículos publicados por mí, dentro de la actividad profesional en “farmaciasml” serán bienvenidos, aunque sean duras.

Ha sido elaborado con el único interés de dar a conocer toda la actividad cinetífica que conlleva el ejercicio de mi profesión, que junto a mi familia, amistades y los toros, son mi pasión.